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Observatorio |
| Saludo de la Sociedad Española de Investigación Criminológica (SEIC) en relación con el establecimiento de la Licenciatura en Criminología |
| Universidad Carlos III, Getafe (Madrid) 9 de septiembre de 2003 |
La SOCIEDAD ESPAÑOLA DE INVESTIGACIÓN CRIMINOLÓGICA (SEIC) felicita a todas las instituciones y profesionales interesados en la Criminología –y se felicita también, en buena lógica, a sí misma- por la reciente aparición del título universitario oficial de Licenciado en criminología. Su oficialización por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte culmina un largo proceso de desarrollo y reivindicación de la criminología española a lo largo de décadas. Muchas personas e instituciones (académicas y profesionales) han trabajado en distintos momentos y con distinta intensidad para hacer posible la Licenciatura en criminología y a todas ellas deseamos trasmitir nuestro agradecimiento. De todas estas instituciones queremos, no obstante, destacar la labor intensa desarrollada por la FACE, cuyo trabajo y empeño han sido claves en la efectiva oficialización del Título.
Con la aparición del título oficial de licenciatura, la criminología española va a vivir un tiempo de máxima ilusión a la vez que un reto histórico en la concreta plasmación académica de estos estudios.
Desde la SEIC deseamos formular los que, a nuestro juicio, deberían ser presupuestos claves del futuro desarrollo académico de la Licenciatura en criminología. Tales presupuestos son los siguientes:
- Seguimiento escrupuloso de lo establecido por el Real Decreto 858/2003, en lo concerniente a Materias Troncales, contenidos y Áreas de conocimiento a las que tales materias han sido vinculadas. En este punto, y siendo conscientes de la frecuente lucha de intereses existente en las dinámicas de las universidades españolas, alertamos sobre el peligro de que algunos pretendan convertir la nueva Licenciatura en criminología en un mero instrumento más al servicio de sus propias conveniencias y deseos de expansión e influencia. Frente a ello, deseamos hacer una encarecida llamada a que el mejor desarrollo universitario de la disciplina –y no el interés particular o de grupo- constituya la absoluta prioridad.
- Modernidad, internacionalidad y nivel científico en el desarrollo de los planes de estudio. Con este principio queremos realzar la necesidad de que los planes de estudio que se diseñen –tanto de las asignaturas troncales (ya establecidas) como de las obligatorias y optativas que deben crearse— respondan a lo que son los estándares internacionales de la criminología científica, en consonancia con aquellos países en que esta disciplina tiene mayor tradición y ha adquirido sus mayores cotas de desarrollo académico, científico y profesional. Entre éstos se encuentran, sin duda, los países europeos y norteamericanos, cuyas experiencias deberían constituir un referente obligado de nuestro propio desarrollo, si la criminología española quiere posicionarse en un nivel apropiado. De otro modo, existiría el evidente peligro de crear una criminología “a la española”, sui generis, aislada y desvinculada de las líneas de información e influencia más destacadas en esta materia.
- Multidisciplinariedad e integración de conocimientos. La Licenciatura en criminología se enfrenta también al reto de generar una auténtica disciplina integrada, a partir de conocimientos diversos (multidisciplinariedad) pero confluyentes en un tronco sustantivo común (en esencia compuesto por los elementos esenciales del estudio criminológico, a saber: delincuencia, delincuentes, víctimas y control social); y ello en oposición a la estructuración de una disciplina que sea una mera componenda aditiva de conocimientos inconexos (p. e., Derecho penal, Psicología, Sociología, Antropología, etc.). Las preguntas claves en esta nueva etapa deberían, a nuestro juicio, ser las siguientes: ¿Qué conocimientos disponibles en el derecho, la psicología, la sociología, etc., son sustantivamente útiles para mejorar nuestra comprensión de la delincuencia, los delincuentes, las víctimas y el control social?, y ¿cómo se vinculan unos conocimientos con otros, en el marco de la Criminología?
- Proyección aplicada. La nueva criminología española, que va a ser el resultado de los planes de estudios que se ofrezcan, se enfrenta, por último, al reto de sus posibles proyecciones profesionales. Es evidente que la sociedad española –como todas la sociedades actuales- tiene múltiples problemas conectados a la violencia y la delincuencia, en cuya mejor comprensión, predicción, prevención e intervención, los licenciados en criminología podrán y deberán jugar un papel profesional destacado. De acuerdo con ello, los estudios de criminología nacientes no pueden ser un mero ejercicio de reflexión académico-científica sino que deberán formar buenos profesionales que, de modo paulatino pero cierto, puedan irse incorporando a estamentos e instituciones sociales que tienen a su cargo los diversos niveles y sectores del problema delictivo (prevención en familia y escuela, tribunales, policía, centros de menores, prisiones, programas municipales, víctimas, tratamiento de agresores, empresas de seguridad, etc.). Si no se atendiera a esta indudable dimensión profesional y aplicada de la moderna criminología, los nuevos estudios acabarían siendo una simple quimera academicista sin relevancia social alguna. Como ha sucedido en el pasado con otras disciplinas, es posible que la futura creación de colegios profesionales de criminólogos asegure y consolide esta notable dimensión profesional que deberá tener la Licenciatura en criminología.
En síntesis, la SEIC desea hacer una llamada a las diversas universidades interesadas a una pronta instauración de la Licenciatura en criminología, en consonancia con los criterios de modernidad y nivel científico y profesional que hemos señalado. Para que todo ello sea posible, deseamos pedir a todas las Universidades, Áreas de conocimiento implicadas y profesores interesados la mayor sensatez, generosidad y trabajo en beneficio del más alto nivel de la nueva Licenciatura en criminología.
Con las finalidades de apoyar el desarrollo adecuado de la Licenciatura en criminología y efectuar un seguimiento sistemático de dicho desarrollo, la SEIC ha creado un Observatorio de la Licenciatura en criminología. Las tareas de este Observatorio serán fundamentalmente dos: en primer lugar, poner a disposición de los asociados a la SEIC y del público en general información sobre los planes de estudio en criminología existentes en otros países, de manera que puedan servir como referente internacional en el diseño de nuestros propios planes de estudios; en segundo término, realizar una labor de observación y seguimiento crítico de las concretas acciones que, para el desarrollo de la Licenciatura en criminología, vayan emprendiendo las diversas universidades españolas, efectuando análisis comparativos entre ellas, en función de las asignatura y programas impartidos, prácticas, orientaciones aplicadas, etc.
En relación con este proceso histórico que va a suponer la plasmación y desarrollo de la Licenciatura en criminología, la SEIC, como sociedad científica de criminología, será especialmente vigilante de los planes de estudio que se diseñen, a la luz de los criterios y presupuestos detallados anteriormente. La información obtenida por este Observatorio y las valoraciones que desde la SEIC puedan realizarse estarán disponibles de modo permanente en la página web de la SEIC (http://www.criminologia.net) a través del link Observatorio de la Licenciatura en criminología.
LA JUNTA DIRECTIVA DE LA SEIC
Gonzalo Escobar (Presidente), Andrea Giménez (Secretaria), Fátima Pérez (Tesorera), César San Juan y Marian Martínez (Vocales) [subir]
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Libro blanco sobre el título de grado en Criminología y Seguridad |
El libro blanco sobre el título de Grado en Criminología y Seguridad se aprobó en febrero de 2005 con el consenso de los directores de Institutos y Facultades que en este momento imparten estudios en Criminología. El libro nació con la pretensión de aclarar la realidad actual de las titulaciones de Criminología y las posibilidades de futuro que se vislumbran en el marco del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, apostando por la elaboración de una propuesta concreta de Directrices generales propias de los planes de estudio conducentes a la obtención del Título de Grado en Criminología y Seguridad.
El Libro blanco se divide en los siguientes capítulos:
CAPÍTULO 1.
El Espacio Europeo de Educación Superior. Incluye una descripción del marco global del Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) y sus líneas básicas. [+] ampliar información
CAPÍTULO 2.
La adaptación de los estudios de Criminología al Espacio Europeo de Educación Superior: la experiencia en el resto de Europa. Se profundiza sobre la situación de los estudios de Criminología en los distintos países europeos, concluyendo con algunas valoraciones sobre el desarrollo europeo de la Criminología en los últimos años, resaltando su evolución ascendente, su carácter cada vez más homogéneo, interdisciplinar, autónomo y oficial.
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CAPÍTULO 3.
Historia y presente de los estudios de Criminología en España. Incluye una evaluación y análisis de la oferta de estudios criminológicos en las universidades españolas, siguiendo distintos criterios: análisis de la oferta y sus objetivos, adecuación de la oferta académica a las demandas del mercado laboral, los recursos humanos y materiales disponibles, los contenidos y la excelencia académica.
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CAPÍTULO 4.
Plazas ofertadas y demanda del Titulo. Recoge los argumentos que se esgrimen a favor de la implantación de un título de Grado por encima de otras categorías. Se resaltan razones de índole académica, profesional, institucional, económica y social. Entre los argumentos académicos, cabría subrayar la creciente demanda por los estudios de segundo ciclo a pesar su reciente y escasa implantación en las universidades españolas (2004-2005), la continua y permanente demanda que ha existido por los títulos propios, aun a sabiendas de su escaso reconocimiento oficial y, por último, la reciente evolución en el perfil de estudiantes de Criminología, predominando actualmente los alumnos que llegan por primera vez a la Universidad.
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CAPÍTULO 5.
Principales perfiles profesionales y competencias requeridas de los titulados en estos estudios. Describe las áreas profesionales donde puede incorporarse el titulado en Criminología y Seguridad en relación con las competencias transversales (genéricas) y específicas que requieren los distintos puestos de trabajo.
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CAPÍTULO 6.
Propuesta de borrador de las directrices generales propias de los planes de estudio conducentes a la obtención del Título de Grado en Criminología y Seguridad. Esta propuesta final viene apoyada argumentalmente con el precedente de los estudios de Criminología en Bélgica. Un ejemplo que sirve no sólo para apoyar la creación de un título de Grado de Criminología en nuestro país, sino también como ejemplo de desarrollo profesional contrastado y consolidado.
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| Capitulo I : El Espacio Europeo de Educación Superior |
| En las últimas décadas se ha producido una expansión sin precedentes del sistema educativo universitario que ha ampliado notablemente el alcance de la Universidad en la sociedad española. En efecto, el Sistema Universitario Español ha aumentado el número de estudiantes de forma muy importante en las últimas décadas. Entre los cursos académicos 1984/1985 y el 2001/2002, el número de estudiantes se ha incrementado en unos 740.000 (un 48.5%), de los cuales, aproximadamente, la mitad han correspondido a la rama de ciencias jurídicas y sociales, con un incremento cercano a los 340.000 estudiantes (Consejo de Universidades, 2002)
El crecimiento de la demanda, no obstante, ha presentado un desequilibrio en la distribución de la matrícula según las ramas de enseñanza. En los últimos años se ha producido una disminución significativa en las ramas de humanidades, mientras que las ramas técnicas se han incrementado de forma espectacular, y también de forma muy significativa las ciencias sociales y jurídicas. El caso concreto de las titulaciones objeto de atención en este Libro Blanco será analizado posteriormente. Todo este crecimiento se ha materializado en la creación de nuevas universidades, alcanzando actualmente un total de setenta universidades, en las que predominan las universidades públicas.
En estas últimas décadas también se han producido otros cambios, tales como la ampliación y diversificación de la oferta curricular, proporcionando mayor libertad al alumno para el diseño de su perfil formativo.
En el ámbito de investigación, la Universidad española ha experimentado un desarrollo importante en la actividad investigadora con la Ley Orgánica 11/1983, de 25 de agosto, de Reforma Universitaria (LRU) y la Ley 13/1986 de Fomento y Coordinación General de la Investigación Científica y Técnica. La LRU introdujo incentivos a la realización de Investigación y Desarrollo (I+D) con contrato o en colaboración con el sector privado, sentando las bases para una cultura de colaboración poco desarrollada hasta entonces. Con la Ley 13/1986 se establece el Plan Nacional de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico para el fomento y la coordinación general de la investigación científica y técnica que corresponde al Estado, y se crea la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT), como órgano de planificación, coordinación y seguimiento del Plan Nacional. Desde el Primer Plan Nacional de I+D de 1988 hasta el actual, se ha conseguido aumentar notablemente la capacidad del sistema público de I+D y su apertura hacia los sectores productivos.
En el ámbito administrativo, la estructura emanada de la LRU supuso una democratización del funcionamiento universitario, permitiendo y fomentando la participación de todos los miembros de la comunidad universitaria en la toma de decisiones. Pero el cambio no sólo se produjo en las funciones docentes, investigadora y de gestión, sino que la filosofía de orientación al mercado comenzó a potenciarse, iniciándose un creciente proceso de extensión y colaboración universitaria con su entorno (instituciones públicas, empresas, entidades culturales, etc.).
Con respecto a las actividades de mejora de la calidad, hasta el momento se han puesto en marcha dos planes nacionales. El I Plan Nacional de Calidad de las Universidades (PNECU), que entró en funcionamiento entre 1995 y 2000, impulsó el desarrollo de la evaluación institucional de la calidad en las universidades españolas y supuso la elaboración de una metodología común para el desarrollo de los procesos de evaluación de las titulaciones, los departamentos y de los servicios. Esta metodología se basa en tres pilares: autoevaluación, evaluación externa por pares y publicación de los resultados. Asimismo, el PNECU facilitó los instrumentos necesarios para la recogida de datos y las guías que dan soporte a los comités de evaluación. Dos iniciativas precedieron a su implantación; en primer lugar, el Programa Experimental de Evaluación de la Calidad del Sistema Universitario (1992-1994) y, en segundo lugar, el Proyecto Piloto Europeo (1994-1995), que reunió en una misma orientación metodológica la evaluación de la enseñanza superior de los diecisiete países participantes.
El II Plan de la Calidad de las Universidades (PCU) fue establecido por el Real Decreto 408/2001, de 20 de abril, con una vigencia de seis años, con la voluntad explícita de fomentar la implantación de sistemas de calidad en las universidades españolas, si bien ha sido recientemente suspendido, habiéndose iniciado una vía hacia la acreditación de las titulaciones.
Es evidente que esta evolución reciente de las universidades españolas ha estado apoyada en el marco jurídico que ha establecido la política educativa en general y la política universitaria en particular. Este entramado legal se compone por una amplia gama de disposiciones normativas de diverso rango, todas ellas presididas por la Constitución Española de 27 de diciembre de 1978, donde quedan recogidos, entre otros aspectos relativos a la educación, la libertad de cátedra (art. 20.1.c. y art. 20.4) y la autonomía de las universidades (art. 27.10). En un nivel inmediatamente inferior hallamos dos disposiciones que, si bien actualmente no tienen vigencia, no cabe duda que han marcado las pautas de comportamiento de nuestras universidades. Nos referimos a Ley 4/1970, de 4 de agosto, General de Educación y Financiación de la Reforma Educativa y la Ley Orgánica 11/1983, de 25 de agosto, de Reforma Universitaria (LRU). Actualmente nos encontramos aún en un período de transición en el que ha de adaptarse una numerosa reglamentación bajo los fundamentos de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre de Universidades (LOU), que afecta tanto a las comunidades autónomas como a las propias universidades. Finalmente, no pueden obviarse las directrices del Espacio Europeo de la Educación Superior (Declaración de Bolonia, 1999), que marcarán el futuro inmediato de nuestra enseñanza universitaria.
En efecto, en la Unión Europea se ha iniciado el proceso para promover la convergencia entre los sistemas nacionales de educación, que permitirá desarrollar un Espacio Europeo de Educación Superior antes del 2010. Concretamente, en 1998, con la Declaración de la Sorbona, varios países europeos lanzaron una propuesta para promover la convergencia entre los sistemas nacionales de educación superior. En 1999, los Ministros de Educación de cada país miembro de la UE refrendaron esta idea con la firma de la Declaración de Bolonia (1999), con los siguientes objetivos:
1. Adopción de un modelo de titulaciones basado en dos ciclos principales: un ciclo de grado, con una orientación profesional que facilite la inserción laboral; y un ciclo de postgrado, con una orientación de especialización, investigadora o científica (Master y Doctorado).
2. Establecimiento del denominado Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS), es decir, una unidad de valoración de la actividad académica en la que se integran armónicamente tanto las enseñanzas teóricas y prácticas, así como otras actividades académicas dirigidas que contemple el volumen de trabajo que el estudiante debe realizar para superar cada una de las asignaturas (clases presenciales, trabajos prácticos, trabajo en bibliotecas, etc.).
3. Desarrollo de un sistema de titulaciones fácilmente comprensible y comparable mediante la introducción del suplemento europeo al título.
4. Promoción de la movilidad para estudiantes, profesores, investigadores y el personal técnico-administrativo en Europa.
5. Esfuerzo por la mejora de la calidad de las instituciones a través de procedimientos contrastados de evaluación y acreditación nacionales y supranacionales.
6. Promoción de la educación y formación contínua a lo largo de la vida profesional.
Las repercusiones de esta iniciativa son múltiples y afectan no sólo a la estructura de las actuales titulaciones oficiales, sino que suponen definir los contenidos y el perfil profesional de cada titulación; establecer objetivos curriculares básicos que capaciten para el ejercicio profesional; expresar la duración en número de créditos europeos; acercar la duración real de los estudios al número de años que tienen las titulaciones; introducir nuevas titulaciones basadas en contenidos y perfiles profesionales de actualidad; respetar la identidad nacional (tradición cultural y científica); etc.
Asimismo, también supone modificaciones en muchos de los elementos del diseño curricular (objetivos logocéntricos y psicocéntricos, métodos de enseñanza, tutorías, sistemas de evaluación, etc.), y otorga un mayor protagonismo al profesorado y
los estudiantes al centrarse en el aprendizaje en lugar de la enseñanza pasiva. Se trata, por tanto, de un cambio paradigmático, pues el quicio de la reforma no está en la acomodación de los contenidos de los planes de estudio a una nueva estructura, sino una transformación más profunda que requerirá modificaciones en la mentalidad de la comunidad universitaria.
Este Libro Blanco pretende colaborar a aclarar la realidad actual de las titulaciones de Criminología y su posible futuro en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior. [subir] |
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| Capitulo II : La adaptación de los estudios de Criminología al Espacio Europeo de Educación Superior: la experiencia en el resto de Europa |
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1. Situación actual de los estudios de Criminología en Europa
La situación de los estudios de Criminología en Europa atraviesa por dos líneas generales a partir de las cuales se puede intentar configurar un mapa de las respuestas académicas y administrativas que se vienen dando en los diferentes Estados. Dichas líneas generales responden a las siguientes pautas:
- La formación e investigación en Criminología está extendida desde hace años entre las instituciones universitarias en toda Europa, con una dependencia organizativa de alguna, o de algunas de las disciplinas de las que la Criminología proviene originalmente, variable según el modelo universitario de cada Estado
- La respuesta de las administraciones académicas estatales respecto al reconocimiento y eficacia de los títulos universitarios de Criminología es muy heterogénea.
A título de ejemplo se pueden establecer grandes contrastes entre el modelo francés en el que la Criminología como disciplina tiene una reducida representación en las universidades, tanto en términos de formación académica como investigadora, con el modelo holandés en el que, por ejemplo la Universidad Erasmus de Rótterdam, ofrece un título de Licenciado (Bachelor) en Derecho y Criminología con opción a obtener un título de Master oficial en Derecho y Criminología.
Del mismo modo es posible encontrar Cátedras en Criminología en Italia según la tradición de este país en el que parte de la Criminología está asociada a los estudios de medicina y psiquiatría, así el caso del INSTITUTO DI MEDICINA LEGALE E DELLE ASSICURAZIONI, de la Facultad de Medicina y Cirugía de la UNIVERSITA DEGLI STUDI DI MILANO. En cambio, en la mayor parte de los países de la Unión Europea la Criminología, al menos desde la Universidad, viene siendo impartida por los departamentos y áreas establecidos de forma tradicional cuyos componentes abordan la Criminología como una parte más de su actividad investigadora o docente, en la que la investigación criminológica se suma a la sociológica, jurídica o psicológica. De hecho, son estos departamentos los que asumen de forma mayoritaria la formación en estas materias. Es el caso de la Universidad de Oslo que forma en Criminología a través del Departamento de Derecho penal como una más de sus líneas de investigación y como formación específica de los estudiantes de Derecho, o el de la Universidad Lusófona de Tecnología y Humanidades de Lisboa que ha vinculado la actividad de su Instituto de Criminología a la Facultad de Psicología, dirigido aquel por un Catedrático de Derecho penal.
A continuación se va a realizar un repaso no exhaustivo de la situación de estos estudios en los países europeos con mayor tradición en su desarrollo para hacer finalmente algunas consideraciones comunes respecto de los futuros desarrollos académicos de la Criminología en el marco de Bolonia.
En Italia la Criminología tiene una asentada tradición en su vertiente de criminología clínica. Se trata de una especialización que requiere de al menos 7 años de estudio universitario (laurea cuatrienal más tres años de especialización post-lauream). Dicho título sólo puede obtenerse en algunas facultades de Medicina y Cirugía de la Universidad pública italiana (Miláno, Génova, Modena y Bari).
En el ámbito más general de la Criminología es habitual ofrecer formación en este campo a través de las Lauree di Specializacione, esto es títulos propios o títulos oficiales de segundo ciclo de las universidades a los que se accede desde títulos oficiales trienales. Dentro de este esquema, la Universidad de Bolonia imparte un título de “Criminología aplicada para la investigación y la seguridad”, de un año académico, al que se accede desde una laurea trienal.
Sin embargo, también se ofrecen Laurea completas de carácter oficial, de tres cursos académicos, a los que se accede desde la escuela secundaria. Como en el supuesto anterior, la misma Universidad de Bolonia ofrece el título de “ Sociologia e scienze criminologiche per la sicurezza” de tres años y el título de “Operatore della sicurezza e del controllo sociale” de segundo y de tercer año al que se accede desde el primer curso del título de Sociología.
En Portugal la enseñanza de la Criminología está reservada a los estudios de postgrado con los cuales se pretende proporcionar una formación especializada en el área de las ciencias criminales que atienda al posterior desarrollo de actividades profesionales relacionadas con el sistema penal, especialmente en el área de la justicia, de la seguridad social y de la intervención social.
Para acceder a esta formación es necesario poseer una licenciatura, en particular las de Derecho, Psicología, Servicio Social, Sociología, Antropología, Ciencia Política, Ciencias Policiales, Comunicación Social, u otras afines.
Dependiendo de la Universidad, la oferta de formación adquiere la forma de Doctorado, Master o Formación Continua. La Universidad Lusófona de Tecnología y Humanidades, ofrece a través de su Departamento de Psicología formación de Postgrado tendente a alcanzar el título de Doctor en la Licenciatura de procedencia. La formación se refiere a las siguientes disciplinas: Criminología, Psicología Criminal, Medicina Legal, Criminalística, Derecho Penal, Métodos y Técnicas de Investigación, Estadística Criminal, Victimología, Psiquiatría Forense y Criminología Clínica, Intervención Social en la Justicia, Política Criminal y Reinserción Social, Derecho Procesal Penal, Derecho de Ejecución de las Medidas Privativas de Libertad y Derecho de Menores.
Por su parte la FDUP ofrece formación en Criminología en forma de Master y dentro de los programas de Formación Continua, estos últimos dirigidos especialmente a las personas integrantes de las instancias formales de control, y cuya formación aborda de manera global las materias de Derecho penal, Criminología General y Criminología Especial.
· GRAN BRETAÑA
La formación superior en Criminología en Gran Bretaña tiene una amplia tradición que ofrece a los alumnos interesados en esta disciplina un abanico amplio de posibilidades para alcanzar aquella titulación que más interese a su actividad profesional dentro del sistema penal en sentido lato.
El Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge y el Departamento de Criminología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Keele constituyen claros ejemplos del modelo británico de enseñanza superior en Criminología. La actividad investigadora en este campo ha conseguido una gran expansión tanto en la formación universitaria superior a través de los programas de master (M.A.) y doctorado (Ph.D), como en la acción formativa e investigadora del gobierno nacional a través del Home Office´s Research and Planning Unit.
El Doctorado en Criminología requiere la realización de tres cursos académicos en la Universidad de Cambridge y finaliza con la exposición de un trabajo de investigación del nivel de tesis doctoral. El mismo centro universitario ofrece un M.Phil Course de un año de duración en Criminología y en Investigación en Criminología. Dicho curso está reconocido por el ESRC. Para poder acceder desde el M.Phil course al Doctorado (Ph.D) es necesario haber cursado el curso de Investigación en Criminología.
La Universidad de Keele por su parte ofrece un título de BA(Hons) en Criminología en la Facultad de Ciencias Sociales. Estos graduados afrontan con esta formación una carrera en la policía, la institución penitenciaria, ejecución de la “probation”, el trabajo social y las agencias de derechos humanos.
En los mismos términos, la Universidad de Southampton ofrece un grado en Criminología (Bsc (Hons)) estructurado en tres años académicos dirigido a cubrir plazas profesionales en el terreno del Gobierno central y local, Policía, agentes de Probation, Seguridad privada, Periodismo, etc.
También la Universidad de Oxford imparte un Master en Criminología al que sólo se puede acceder desde un grado denominado de first class o de high upper second class (o equivalente) en Derecho, Sociología, Psicología, Historia, u otra relevante en el ámbito de la Criminología.
El estudio de la Criminología en Alemania está integrado en los estudios de la Licenciatura en Derecho (Staatsexamen) y formalmente su enseñanza se adscribe a las Cátedras de Derecho penal de las Facultades de Derecho, por ejemplo, la cátedra Derecho Penal, Procesal Penal y Criminología en la Johann Wolfgang Goethe-Universität de Frankfurt am Main.
Por el momento, solamente hay un tipo de Master de Criminología en la Universidad de Hamburgo. No obstante, ante el desarrollo de los procesos iniciados en el marco de Bolonia, las diferentes universidades alemanas han comenzado a plantearse la posibilidad de ofrecer una titulación de grado en esta disciplina partiendo de la situación investigadora y formativa de las universidades alemanas recientemente retratadas por Schumman en el libro editado por Schöch y Jehle, Angewandte Kriminologie zwischen Sicherheit und Freiheit
Holanda es uno de los países europeos en los que la Criminología tiene un reconocimiento oficial como parte de los estudios oficiales de Derecho. Así, la Universidad Erasmus de Rótterdam ofrece dentro de sus programas de grado, y desde la Facultad de Derecho tres programas de grado: Derecho holandés, Derecho fiscal y Criminología. Cada uno de los programas consiste en la realización de un programa Bachelor (Licenciado) de tres años y el curso de un programa Master de un año.
El primer curso del programa Bachelor ofrece un curso de introducción común para todos los estudiantes de Derecho. Tras cursar el primer año, los estudiantes eligen uno de los tres programas anteriormente enumerados.
También la Universidad de Leiden ofrece formación a través de sus planes de estudios de carácter oficial. Entre ellos, un título de Licenciado en Criminología cuyo primer curso se comparte con los alumnos de Derecho. También es posible acceder al segundo año de Criminología desde un primer curso completo de los programas de ciencias sociales. Para finalizar el título es preciso presentar y defender una tesis de licenciatura. Adicionalmente, la Universidad de Leiden también ofrece un programa de Master para la especialización de los licenciados.
La situación académica de la Criminología en Francia viene representada por una tradicional ausencia de estos estudios en los estudios oficiales, no hay carrera de criminología ni formación especializada de postgrado con una estructura o duración similar a un título oficial de grado medio o de licenciatura. No hay el título de criminólogo ni en licenciatura ni en postgrado.
Hasta hace muy poco tiempo, situación que en la actualidad está cambiando, los estudios en esta disciplina se reducían al diplome en sciences criminelles, DU: Diploma Universitario que se corresponde a un pequeño diploma complementario que puede pasarse en paralelo o complemento a una carrera y es de un año escolar, o el DEA ( Diplôme d'études approfondies de quinto año de estudios) en Droit pénal et sciences criminelles, que dura también un año. Pero en criminología propiamente dicho, no hay ningún estudio específico. Los estudiantes universitarios que quieren realizar una formación específica en Criminología se desplazan de forma habitual a las universidades belgas que sí ofrecen formación oficial en esta materia.
En los últimos años algunas universidades comienzan a incluir en su oferta de formación la enseñanza en Criminología a través de estudios de master con formato de título propio de las universidades.
La Universidad de Lille ofrece un Diplôme d'etudes Supérieures Criminologiques a través de su Instituto de Criminología, que permite el acceso, además de a titulados superiores en otras carreras universitarias, a personas que han obtenido previamente un Certificat d'Etudes Pénales et Criminologiques que imparte el mismo centro. Se trata de una formación anual que finaliza con una memoria de investigación sometida a tribunal examinador.
Junto con Holanda y Gran Bretaña, la situación de la Criminología en Bélgica representa el máximo exponente del reconocimiento de los estudios universitarios. Dichos estudios se equiparan a las titulaciones clásicas con salidas profesionales diseñadas de forma directa para ser cubiertas por quienes obtienen estas titulaciones.
El grado de licenciado universitario se ofrece por diferentes universidades belgas, entre las que destaca, por su tradición y prestigio, la Universidad Católica de Lovaina (UKLeuven). Dicha universidad ofrece un título de Licenciado en Criminología impartido por la Facultad de Derecho, que comienza con una formación mediante pasarelas en Sociología del Derecho y Psicología jurídica para luego adentrarse en las disciplinas específicamente criminológicas.
La obtención de dicho título (Licentiaat in de Criminologische Wetenschappen) permite el acceso al Master de Estudios Avanzados de Criminología Europea. También las licenciaturas en Derecho o en Ciencias sociales permiten dicho acceso siempre que se demuestra un profundo conocimiento de la Justicia penal. El Master tiene un total de 60 créditos. Junto a este Master, se imparte el Master en Criminología, también de 60 créditos dirigido básicamente a alumnos belgas.
Es interesante resaltar el modelo de la Universidad Libre de Bruselas por ofrecer una amplia formación en Criminología en el catálogo de títulos oficiales. La Escuela de Ciencias Criminológicas Leon Cornil, vinculada a la Facultad de Derecho de dicha universidad, coordina esta formación, la cual se estructura en los siguientes pasos:
- Curso de preparación a la Licenciatura en Criminología, al que pueden acceder quienes posean un título académico de una institución de enseñanza superior, los oficiales de la Policía acreditados por el Ministerio del Interior y quienes acrediten el ejercicio de una profesión relacionada con la Criminología con cinco o más años de experiencia. Los contenidos están relacionados con el Derecho penal, la Antropología social y cultural, Economía política, Historia del pensamiento político o Sociología.
- Licenciatura en Criminología. A la misma se accede desde un primer o segundo ciclo de la universidad belga, o por la posesión de los dos primeros cursos de medicina o veterinaria; los poseedores de un diploma belga de asistencia social o asistente en psicología; los poseedores del certificado del curso anual de preparación para la licenciatura en Criminología; y los alumnos extranjeros a quien la universidad reconozca su grado como suficiente para acceder a la licenciatura.
- Finalmente ofrece una formación consistente en la emisión de un Certificado de aptitud pedagógica apropiada para la enseñanza superior, orientación en Criminología, de un año de duración.
En Suiza, como en otros países europeos, estos estudios están diseñados de forma prioritaria para su enseñanza a través del postgrado, al cual se accede desde otras titulaciones oficiales, pretendiendo cubrir un amplio espectro de actividades profesionales relacionadas con el sistema penal.
No existe un título oficial de grado en Criminología, pero la formación de postgrado que se ofrece tiene un cierto reconocimiento entre las instituciones relacionadas con el sistema penal, lo cual permite establecer estrechas vinculaciones entre los centros de formación superior y las instituciones que ejercen un papel relevante en el sistema.
En Suiza, con probabilidad, la institución más prestigiosa en este terreno es la Universidad de Laussane, que ofrece el Diploma de Postgrado y el Título de Doctor en Criminología y a través de la “Ecole des Sciences Criminelles” y la Facultad de Derecho.
El acceso al diploma de postgrado se permite desde la licenciatura en Derecho, en Ciencias forenses, en Ciencias sociales y políticas, desde la diplomatura en Medicina o de un título equivalente a juicio de la propia ESC. Su estructura puede ser de uno o dos años y una carga lectiva de 120 créditos.
Dicho título tiene un reconocimiento importante a la hora de optar a ejercer puestos de responsabilidad en la magistratura, la administración pública, policía, instituciones penitenciarias, empresas de seguridad, etc. En particular, en algunos cantones este Diploma permite acceder a un puesto de Juez Informador o para el puesto de Greffier dìnstruction pénale.
Otros centros que imparten formación en Criminología en Suiza son, en Berna, la Escuela de Criminología, Derecho penal Internacional y Psicología del Derecho (SCIP) y el Instituto de Derecho penal y Criminología; y en Zürich, el Instituto de Criminología.
La enseñanza universitaria en ciencias criminales en este país escandinavo se imparte principalmente a través de los Departamentos de Criminología organizados administrativamente en las Facultades de Derecho. Es el caso de la Universidad de Oslo, con un Departamento orientado hacia las ciencias sociales y que imparte docencia desde 1954 en colaboración con el Departamento de Sociología de la misma Universidad.
Los títulos que imparte van dirigidos a la obtención de diferentes títulos, entre los cuales el más relevante es el de Master en Criminología.
La progresiva implantación de los estudios criminológicos en Europa ha llevado a las autoridades académicas de la Universidad de Copenhagen a ofrecer desde 2005 un nuevo Diploma en Criminología de 60 créditos ECTS, con la finalización mediante un proyecto de investigación evaluado. Dicho diploma, ofrecido por la Facultad de Derecho, se incorpora a la oferta de Diplomatura, Licenciatura, Master y Doctorado, provisionalmente al margen, pero con vocación de ser integrado entre los estudios reglados de dicha universidad.
Entre los países recientemente incorporados a la Unión Europea, Hungría representa uno de los que mayor tradición aporta a los estudios criminológicos europeos. Entre las instituciones más representativas se encuentra el Instituto Nacional de Criminología (OKRI), con vinculación directa con la Fiscalía General húngara y cuyas funciones son eminentemente de carácter investigador, manteniendo importantes relaciones con toda clase de instituciones, especialmente las universitarias.
Las universidades que forman en Criminología lo realizan normalmente a través de las Facultades de Derecho, así la Facultad de Derecho de la Universidad de Miskolc realiza la formación en esta materia a través de su instituto de Derecho penal. Sin embargo, la formación en Criminología es un contenido más de la titulación de Derecho si bien se pueden realizar los postgrados de master o doctorado en temas criminológicos obteniendo el título de Master o Doctor en Derecho con la especialidad en Criminología.
2. Valoración de conjunto de los estudios de Criminología en Europa
De la realidad representada con los datos arriba expuestos, se pueden trazar una serie de líneas que hacen converger la formación universitaria superior en Criminología a nivel europeo en un ámbito científico cada vez más homogéneo, más autónomo y con un mayor grado de reconocimiento oficial por parte de las autoridades educativas de los Estados de la Unión.
Se destacarán aquellos aspectos más relevantes y que resultan ser los más representativos de los actuales desarrollos de la formación universitaria en esta disciplina.
- CRECIMIENTO
Del análisis de la situación de estos estudios en las diferentes universidades europeas se observa con claridad cómo de forma progresiva la mayor parte de estas instituciones de enseñanza han acogido la Criminología dentro de sus planes de estudio oficiales o en la formación de postgrado, exceptuándose sólo aquellas universidades cimentadas sobre disciplinas técnicas o las que cuentan con una oferta educativa muy limitada.
Dicho crecimiento resulta muy visible por estar presente, de manera frecuente, entre los master o doctorados que se ofrecen en los estudios de carácter internacional (así el Master Europeo de la UKLeuven o el Doctorado de la Universidad de Cambridge).
- AUTONOMIA
Si bien es cierto que la organización y oferta de estos estudios se realiza en casi todos los casos por centros y departamentos no específicamente dedicados a la Criminología (Facultades de Psicología, de Ciencias Sociales, de Derecho, etc.), no lo es menos que la tendencia más moderna se dirige a la creación de instituciones y departamentos básicamente dedicados a esta actividad. Así, el Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo, el Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge, el Institut de Police Scientifique et de Criminologie suizo o la Escuela de Ciencias Criminológicas Leon Cornil de la Universidad Libre de Bruselas.
No obstante, donde realmente se observa dicha autonomía es en la propia formación académica y en la oferta de títulos hecha a los alumnos. Si bien en supuestos como el de Alemania se sigue manteniendo la Criminología como parte de la formación de los licenciados en Derecho (tema diferente es la investigación a través de las numerosas instituciones dedicadas a este campo en ese país), en la casi totalidad de los países europeos la Criminología ha adquirido una notable autonomía científica ofreciéndose diferentes niveles de titulación a partir del reconocimiento del papel diferenciado que la misma ostenta respecto de las disciplinas generales de las que en parte procede. Esta separación queda claramente reflejada en la especialidad de los sujetos a los que la formación va dirigida y la cada vez mayor definición de las actividades profesionales en las que pueden desenvolverse las personas que con esta formación
- HOMOGENEIZACION DE CONTENIDOS
En la actualidad se observa una cierta dispersión entre los contenidos ofrecidos por las diferentes universidades europeas. Dicha dispersión lógicamente responde a las tradicionales dificultades para incorporar la Criminología al catálogo de títulos oficiales de cada Estado. La falta de modelos asentados ha sido la principal causa de la actual dispersión de materias y estructura de la formación ofrecida.
Sin embargo, esa falta de uniformidad es más aparente que real. Todos esos títulos universitarios parten de la necesidad de una formación básica en disciplinas esenciales: Derecho, psicología, sociología y métodos de investigación, así como de reconocer que la Criminología es una disciplina autónoma que requiere unas fuentes y una metodología propia. Donde más divergencias se producen es en los campos de especialización, apostándose en unos casos por la Criminología clínica, la Criminología aplicada o los estudios relacionados con la seguridad (es el caso de la titulación oficial de la Universidad de Bolonia: Operatore della sicurezza e del controllo sociale).
- RECONOCIMIENTO ACADEMICO
El principal caballo de batalla de los investigadores, alumnos e instituciones involucradas en esta materia ha sido durante años el reconocimiento oficial de los títulos de Criminología y su incorporación al catálogo de títulos universitarios que permite un pleno acceso al mercado laboral relacionado con la justicia penal en términos amplios.
El aspecto más destacable en este ámbito es la paulatina incorporación de diferentes títulos de Criminología a aquellos catálogos, lo que constituye un proceso ascendente cuyo último capítulo se corresponde con la creación de la Licenciatura de Segundo ciclo por parte del Ministerio de Educación español.
La tendencia más extendida hasta ahora es la instauración de la Criminología en los segundos ciclos o en el postgrado. Sin embargo, entre los títulos oficiales son más habituales los primeros ciclos con títulos Bachelor en Gran Bretaña (Universidades de Keele y Southampton), Holanda (Universidades de Leiden y Erasmus de Rótterdam), Bélgica (UKLeuven y Universidad Libre de Bruselas) e Italia (Universidad de Bolonia).
Este formato se corresponde mejor con el modelo universitario europeo de Bolonia y con los títulos de grado que, presumiblemente, serán a los que tenderán en las universidades indicadas manteniendo a grandes rasgos el modelo vigente.
- INTERDISCIPLINARIEDAD
Con excepción de los títulos no oficiales que tienen una carga lectiva reducida o que responden a una iniciativa de especialización muy concreta, los títulos de Criminología, y de manera más clara aquellos que tienen reconocimiento oficial, mantienen esquemas muy respetuosos con el tradicional equilibro entre las disciplinas que más han aportado a la Criminología desde principios del siglo XX. Puede resultar ilustrativo el contenido del plan de estudios de la licenciatura en Criminología de la Universidad Libre de Bruselas, sin prejuzgar, lógicamente, cual sea el modelo a definir en cada Estado.
MEDECINE LEGALE ET CRIMINALISTIQUE [2,5 crédits ECTS]
INTRODUCTION A LA CRIMINOLOGIE GENERALE [3,5 crédits ECTS]
METHODOLOGIE DE LA CRIMINOLOGIE [3,5 crédits ECTS]
PROTECTION DE LA JEUNESSE [2 crédits ECTS]
PROTECTION DE LA JEUNESSE [2 crédits ECTS]
PENOLOGIE [3 créd its ECTS]
DROIT PENAL (GENERAL ET SPECIAL) [6,5 crédits ECTS]
PROCEDURE PENALE [7 crédits ECTS]
INTRODUCTION AU DROIT ET A LA METHODOLOGIE JURIDIQUE [4,5 crédits ECTS]
SOCIOLOGIE JURIDIQUE [2 crédits ECTS]
ECONOMIE POLITIQUE [3,5 crédits ECTS]
PHILOSOPHIE MORALE [2,5 crédits ECTS]
POLITIQUES SOCIALES ET PREVENTION DE LA DELINQUANCE [2 crédits ECTS]
ELEMENTS DE VICTIMOLOGIE [0,5 crédits ECTS]
PSYCHIATRIE [3 crédits ECTS]
INTRODUCTION A LA PSYCHOLOGIE SOCIALE [2 crédits ECTS]
PSYCHOLOGIE GENERALE [3,5 crédits ECTS]
FONDEMENTS, METHODES ET EVALUATION DE L'INTERVENTION PSYCHOLOGIQUE [2 crédits ECTS]
SOCIOLOGIE [3,5 crédits ECTS]
ELEMENTS DE STATISTIQUE [3 crédits ECTS
INTRODUCTION A LA FONCTION DE POLICE [1 crédits ECTS]
PSYCHOPATHOLOGIE CRIMINELLE [2,5 crédits ECTS]
CRIMINOLOGIE (OPTIONS EPISTEMOLOGIQUES, THEORIQUES ET METHODOLOGIQUES) [6,5 crédits ECTS
POLITIQUE CRIMINELLE [4 crédits ECTS]
QUESTIONS APPROFONDIES DE CRIMINOLOGIE [2,5 crédits ECTS
PSYCHOPATHOLOGIE CRIMINELLE [2,5 crédits ECTS]
QUESTIONS APPROFONDIES D'ADMINISTRATION DE LA JUSTICE PENALE [1,5 crédits ECTS
SEMINAIRE DE PENOLOGIE (VISITES D'ETABLISSEMENTS PENITENTIAIRES) [1,5 crédits ECTS
DROIT PENAL COMPARE [2,5 crédits ECTS]
PSYCHOLOGIE DE LA DELINQUANCE ET ETUDE DES INSTITUTIONS D'ENFERMEMENT [2,5 crédits ECTS
METHODES STATISTIQUES APPLIQUEES AUX SCIENCES SOCIALES ET EXERCICES [subir]
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| Capitulo III : Historia y presente de los estudios de Criminología en España |
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1. Objetivos y metodología
El objetivo del presente punto es analizar y valorar la oferta de estudios criminológicos en las Universidades españolas. En él se identifican los rasgos del modelo español de enseñanza en cuanto a las estructuras, objetivos, y contenidos con el objeto de, a la vista del contexto europeo, realizar una propuesta de grado en Criminología. En la valoración de una enseñanza existen diferentes aspectos a considerar tales como sus objetivos, la adecuación de la oferta académica a las demandas del mercado laboral, su estructura organizativa, costes, contenidos del programa, o su excelencia académica, entre otros criterios. Por todo ello se hace necesario contar con una metodología de evaluación que los ordene y desarrolle unos indicadores de medida. Los párrafos que siguen presentan los criterios desde los que este libro blanco aborda el análisis de la realidad académica de la Criminología española.
Entre los objetivos del proceso de Bolonia, uno fundamental es crear un espacio de estudios superiores común que asegure la máxima calidad y excelencia académica. La idea es que ello permita a Europa competir en lo económico, ser cabeza de innovación en lo tecnológico, e ir hacia una sociedad más moderna, justa y sostenible. Existe una literatura internacional amplia sobre la evaluación la calidad y la excelencia académica. En España se ha despertado en los últimos años un gran debate sobre la calidad de las universidades y se ha creado un sistema de agencias de evaluación de la calidad como la ANECA (de Miguel 2001). En esa línea, el Consejo de Coordinación Universitaria ha ido investigando y definiendo indicadores y protocolos de evaluación. Parece adecuado utilizar esos protocolos como metodología de evaluación.
El Consejo de Coordinación Universitaria ha desarrollado un protocolo para evaluar la calidad de las titulaciones universitarias (Díez et al. 2003). Existen cinco tipos de indicadores: de planificación de la titulación, de recursos, de programa, de desarrollo de la enseñanza y de resultados. La planificación de los estudios hace referencia al grado en que tienen unos objetivos claros, concretos y realistas en función de los ámbitos de la disciplina y los recursos disponibles. También al grado de definición del perfil profesional en términos de enseñar competencias y habilidades que responden a las necesidades y demandas del contexto social y laboral. Finalmente, se hace mención a la revisión de esos objetivos, a la participación de las partes y al liderazgo que ejercen los responsables de los estudios.
Los recursos (humanos y materiales) se refieren tanto al alumnado, como al profesorado, PAS, y recursos de instalaciones y financieros. La calidad del alumnado hace referencia a la formación de éste y a su motivación, a su integración en la vida académica, y a la existencia de procedimientos para recabar su opinión sobre varios aspectos de las enseñanzas. La calidad del profesorado se refiere a su cualificación, a la adecuación de ésta a los objetivos, a la existencia de procesos de selección y promoción, y a su participación en las decisiones. La eficiencia del PAS y su participación en la organización de las enseñanzas es otro criterio a evaluar. Los espacios, servicios y equipamientos se juzgan en función de las necesidades de la titulación, así como de su disponibilidad horaria, equipos y fondos disponibles y su utilización por la comunidad científica. Los medios financieros se juzgan en función de su adecuación a las necesidades de la titulación y a su distribución con arreglo a las prioridades establecidas en los objetivos. También se evalúan aspectos de transparencia y eficiencia en la gestión.
Los programas de estudios son de calidad si, a nivel de estructura, cumplen la normativa, se adecuan a los objetivos, se justifican las asignaturas e itinerarios por los perfiles profesionales, y si existen mecanismos de revisión periódica de los planes de estudio. Respecto al contenido y organización de los programas, deben ir orientados hacia los objetivos de la titulación, proporcionar conocimientos, competencias y habilidades suficientes y actualizadas, se ajustan a las características de los alumnos, a los recursos, y al tiempo disponible. También es fundamental que los programas de las materias estén coordinados y bien secuenciados. Debe haber procedimientos de evaluación acordes con los objetivos de la asignatura. Respecto a la planificación de las asignaturas, los períodos y horarios deben ser coherentes con la estructura del plan de estudios y responder a la disponibilidad de los alumnos y deben haber procedimientos de revisión periódicos.
La metodología docente debe ser acorde con los objetivos y facilitar su consecución y la adquisición de competencias y habilidades. Los métodos didácticos tienen en cuenta las características de los alumnos. El volumen de trabajo del estudiante se ajusta al ETCS y debe permitir alcanzar los objetivos. La evaluación del aprendizaje debe ser coherente con los objetivos y competencias a desarrollar, debe incluir los aspectos teóricos y prácticos y tener en cuenta el trabajo del estudiante. Además los procedimientos deben ser transparentes. Debe existir una orientación y acción tutorial individualizada.
Existen varios indicadores para medir la calidad de los resultados del proceso. A nivel de asignatura, la proporción de alumnos aptos se sitúa entre el 70% y el 95%. La proporción de presentados en materias obligatorias y optativas es similar. Las tasas de graduación, retrasos, abandonos, y duración media de los estudios mejoran las de otras universidades. A nivel de inserción laboral, ésta supera la media nacional en cantidad y calidad del empleo conseguido. Profesores y alumnos se muestran satisfechos con los resultados, la formación y la inserción laboral lograda. Los empleadores valoran positivamente esa formación.
Una evaluación exhaustiva con esos criterios la calidad precisaría de una investigación ad hoc. Esa investigación está todavía por realizar. El presente libro blanco realiza una aproximación a partir de los limitados datos disponibles. En su interpretación se ha de tener en cuenta la situación atípica de la licenciatura de Criminología respecto a otras titulaciones y también respecto a la Criminología europea. La licenciatura de Criminología nace como tal en el año 2003 y la Orden Ministerial que la desarrolla no aparece hasta final del 2004. En el momento de redactar este documento, todavía no ha finalizado sus estudios la primera promoción de licenciados y sólo unas pocas universidades españolas ponen en marcha la licenciatura en el curso 2004-2005. Por lo tanto, no tiene sentido una evaluación de esos primeros meses iniciales. Sin embargo, puede resultar más útil el análisis de las titulaciones propias de las diferentes universidades. Al igual que ocurre con las licenciaturas en otros estudios, las estructuras, el profesorado y la experiencia acumulada por esos títulos propios son el punto de partida real para los nuevas titulaciones de grado. Reflexionar sobre esas experiencias y aprender de los aciertos y errores puede ayudar a configurar mejor un modelo de grado. En todo caso, la evaluación resulta compleja debido a que la ausencia de una regulación estatal hace que esos estudios presenten una gran diversidad de situaciones y estándares. Por otra parte, existe la dificultad de la ausencia de estadísticas nacionales. Al tratarse de titulaciones propia de cada universidad, el ministerio no dispone de los datos sobre los estudiantes, estudios o producción científica criminológica.
La situación de los estudio de Criminología en España constituye un caso peculiar dentro del panorama europeo. Los autores que la han analizado destacan cuatro hechos: (1) A pesar de tener una tradición histórica temprana en el área, la homologación y regulación de los estudios a nivel nacional no se produce hasta el 2003. Entre la creación del primer centro universitario (el Instituto de Criminología de Barcelona) y ese evento han pasado casi cincuenta años y más de cien desde la publicación de las primeras obras criminológicas de autores españoles. (2) La institucionalización parcial de la Criminología en España tiene su reflejo en el mercado laboral donde existen pocos canales de salida establecidos. Todo ello lleva a que el impacto de los estudios en la sociedad es limitado. (3) A pesar de esas situaciones poco favorables, llama la atención que España está a la cabeza de los países europeos en número de estudiantes de Criminología por cada mil habitantes. Existen una veintena de centros que imparten algún tipo de titulación criminológica y que producen cada año unos 1.500 titulados (Walgrave 1997; Stangeland). Esos datos denotan un atractivo y un interés social considerable por la disciplina. (4) Quizás lo que más ha condicionado la realidad de la disciplina tanto a nivel institucional, docente, como investigador es la inexistencia (que todavía perdura) del un área de conocimiento de Criminología (Medina 2002). De lo que se trata es de analizar en qué medida esas peculiaridades llevan a unos estudios de calidad y, en todo caso, identificar los puntos fuertes y débiles del modelo.
2. Desarrollo de la Criminología en España
La Criminología española ha pasado por momentos de esplendor junto a otros de relativo estancamiento. Existe un desarrollo e institucionalización temprana que, curiosamente, no llega a consolidarse en una licenciatura. En la primera mitad del siglo XIX Mariano Cubí i Soler (1801-1875) plantea algunas ideas que anticipan las de Lombroso. Los estudios de autores como Rafael Salillas (1854-1923), Dorado Montero (1861-1919), Concepción Arenal (1820-1894), Quintiliano Saldaña (1878-1938), o Constancio Bernardo de Quirós fundan una tradición de investigación en la Criminología Española. Durante el siglo XIX y la primera y segunda década del XX, instituciones como el Ateneo, Institución Libre de Enseñanza, la Universidad o la Administración, ponen en funcionamiento centros de enseñanza pioneros que fueron, incluso, imitados en el extranjero. En 1899 Francisco Giner de los Ríos crea en Madrid el Laboratorio de Criminología, que es el precursor de la Escuela de Criminología fundada en 1903 y que desaparece en 1926. Desde la Dictadura de Primo de Rivera hasta después de terminada la Guerra Civil, la producción científica y la enseñanza de Criminología quedaron paralizadas e, incluso, retrocedieron.
En la Segunda República se crea el Instituto de Estudios Penales. Hay que esperar hasta los años 50 para que el interés por la Criminología vuelva a resurgir en España influida por las nuevas ideas en Europa. Octavio Pérez Victoria se inspira en el modelo de Escuela de Justicia Criminal americano y crea el 21 de Enero de 1955 en Barcelona la Escuela de Criminología precursora del Instituto. El profesor Cobo del Rosal es el primer director del Instituto de Criminología de Madrid, que se funda en 1964. El tercer Instituto que se crea es el de Valencia. A partir de este momento se va a asistir a la creación de un sin fin de institutos, centros y estudios. Casi todos surgen al amparo de Facultades, Departamentos, o Cátedras de Derecho, mayoritariamente de Penal, aunque existen algunas excepciones en los últimos años. Esa influencia jurídica va a marcar el carácter de los estudios en España.
Por otra parte existe una tradición de recomendaciones de organismos internacionales sobre el sentido y forma de organizar los estudios. El desarrollo de la disciplina en España se va a apartar de muchas de esas recomendaciones. La UNESCO encarga en 1955 a la Sociedad Internacional de Criminología que realice un informe con recomendaciones sobre la enseñanza. Se parte del análisis de diez países (Austria, Bélgica, Brasil, Estados Unidos, Francia, Italia, Gran Bretaña, Suecia, Turquía y Yugoslavia). El Informe vio la luz en 1961. En él se dice que la enseñanza de la Criminología es esencialmente de naturaleza multidisciplinar, por lo que hay que organizarla en el seno de Institutos de Criminología y no en facultades. En ellos se realizará tanto la formación general como la especialización superior técnica y científica. Esta última se alcanzará por medio de los estudios que lleven al doctorado en Criminología. Del profesorado se dice que dirigirá los Institutos de Criminología, enseñará, será un técnico de los servicios de prevención y tratamiento de los delincuentes, y que será el promotor de la investigación científica. Otra recomendación es renovar la enseñanza con métodos activos, recurriendo a la enseñanza clínica, con seminarios, trabajos prácticos y visitas.
3. Estructura de la oferta
Las tablas 1 y 2 resumen la oferta de titulaciones de Criminología y seguridad en España. Existen diecinueve universidades que organizan cursos con titulación propia de Criminología a nivel de primer o segundo ciclo universitario. En ellos estudian unos 4.200 estudiantes, aunque la cifra es mayor ya que no se contabilizan los matriculados en la recién creada Licenciatura de Criminología al estar en fase de implantación. Por otra parte, en el tercer ciclo existen siete programas de postgrado o master, y cuatro de doctorado. A esas cifras hay que añadir la oferta de cursos con la denominación de “seguridad” y que incorporan contenidos criminológicos. Se trata más bien de programas de master y postgrado que responden principalmente a las importantes demandas de formación que genera el sector privado de la seguridad. También responden a la necesidad creciente de ofrecer una formación transversal en los diferentes ámbitos de la seguridad. Contabilizando todos los niveles se podría estimar en unos 5.000 los estudiantes están cursando estudios. Existe, además, una gran capacidad de oferta de cursos en las Universidades españolas como se pone de manifiesto por el número de ellas que ofrecen cursos como por la carga de créditos.
Tabla 1
Oferta de titulaciones universitarias en Criminología en las Universidades Españolas
Titulaciones: |
Universidades |
Estudiantes (*) |
Media de créditos en
los programas (*)
|
Primer y segundo ciclo (**) |
19 |
4200 |
128 |
Postgrados y másteres |
7 |
200 |
47 |
Doctorado |
4 |
65 |
60 |
Fuente: Las diferentes Universidades.
Notas: La tabla sólo recoge los cursos que proporcionan un título con la denominación “criminología” expedido por una Universidad.
(*) Curso 2004-2005.
(**) No incluye los datos de la nueva Licenciatura en Criminología
Tabla 2
Oferta de titulaciones universitarias propias en Seguridad en las Universidades Españolas
Titulaciones: |
Universidades que ofertan títulos |
Media de créditos exigidos en los programas (*)
|
Primer y segundo ciclo |
4 |
136 |
Postgrados y Másteres |
11 |
37 |
Doctorado |
1 |
32 |
Fuente: Las diferentes Universidades.
Notas: La tabla sólo recoge los cursos que proporcionan un título que contiene la denominación “seguridad” (si incluye temáticas criminológicas) expedido por una Universidad.
(*) Curso 2004-2005
La tabla 3 detalla la oferta de títulos universitarios propios de Criminología a nivel de primer y segundo ciclo. En la actualidad existen diecinueve universidades (dos son privadas) que ofrecen títulos propios en Criminología. Las universidades pioneras son, por orden de antigüedad, Barcelona (O.M. 21/01/55), Madrid (O.M.10/06/64), y Valencia (O.M. 17/08/68). En la década de los setenta surgen la del País Vasco IVAC (O.M. 14/07/78, aunque funciona desde 27/10/76), y Santiago de Compostela (O.M. 17/07/78). En la década de los ochenta se crean Alicante (que nace como sección delegada del de Madrid por Convenio Ínter universitario de 24/09/81), y Córdoba (también como sección delegada del de Madrid, por Convenio Ínter universitario de 04/03/85). En los noventa, en Andalucía se crea el Instituto Andaluz Ínter universitario de Criminología por Decreto de la Junta de Andalucía 199/1990. Inicialmente cuenta con cinco secciones: Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz y Córdoba, que se traspasa de la sección delegada de Madrid. Huelva se incorpora en 1997. También en los años noventa surgen las universidades de La Laguna, Salamanca, Murcia, Católica de San Antonio (Murcia), Oviedo, y Católica de Santa Teresa.
Tabla 3
Titulaciones propias en Criminología de las Universidades españolas de primer y segundo ciclo en el curso 2004-05
Universidad: |
Centro o Facultad: |
Año de creación (a): |
Estudiantes (b) |
Créditos: |
Título: |
Requisitos de entrada: |
Barcelona |
Facultad de Derecho |
1955 |
580 |
184,5 |
Graduado |
Selectividad |
Complutense de Madrid |
Instituto de Criminología
Facultad de Derecho |
1964 |
238 |
50 |
Diploma |
Licenciatura |
Valencia |
Instituto de Criminología Facultad de Derecho |
1968 |
200 |
190 |
Graduado |
Selectividad |
País Vasco (San Sebastián) |
Instituto Vasco de Criminología |
1978 |
38 |
40 |
Diploma Superior y Pregrado |
Selectividad |
Santiago de Compostela |
Instituto de Criminología Facultad de Derecho |
1978 |
325 |
... |
Diploma |
Selectividad |
Alicante |
Instituto de Criminología
Facultad de Derecho |
1981 |
601 (c) |
180 |
Diploma |
Selectividad |
Cádiz |
IAIC
Facultad de Derecho |
1990 |
... |
180 |
Experto |
Diplomatura o Funcionarios con selectividad |
Córdoba |
IAIC
Facultad de Derecho |
1990 |
102 |
180 |
Experto |
Diplomatura o Funcionarios con selectividad |
Granada |
IAIC
Facultad de Derecho |
1990 |
221 |
180 |
Experto |
Diplomatura o Funcionarios con selectividad |
Málaga |
IAIC
Facultad de Derecho |
1990 |
496 |
180 |
Experto |
Diplomatura o Funcionarios con selectividad |
Sevilla |
IAIC
Facultad de Derecho |
1990 |
275 |
180 |
Experto |
Diplomatura o Selectividad |
La Laguna |
Centro de Estudios Criminológicos de Canarias |
1991 |
... |
... |
... |
... |
Extremadura |
Instituto de Criminología
Dep. Derecho Público |
1996 |
40 |
75 |
Experto |
Diplomatura Funcionarios con selctividad |
Salamanca |
CC. de la Seguridad
(F. Derecho)
Centro de Estudios Propios y Postgrados (c) |
1996 |
619 (330 a distancia) (c) |
180 |
Experto y Criminología |
COU o Bachillerato |
Huelva |
IAIC
Facultad de Derecho |
1997 |
... |
180 |
Experto |
Diplomatura Funcionarios con selctividad |
Murcia |
Escuela de Práctica Jurídica (F. Derecho) |
1997 |
150 |
180 |
Graduado |
Selectividad |
Católica de San Antonio (Murcia) (d) |
Facultad de Ciencias Jurídicas y de la Empresa |
1999 |
… |
100 |
Diploma |
COU o ser funcionario |
Oviedo |
Facultad de Derecho |
1999 |
160 |
180 |
Titulado |
Selectividad |
Católica Santa Teresa, Ávila (d) |
Centro de Estudios Superiores (Madrid) |
... |
… |
… |
Diploma Superior |
... |
Fuente: Las diferentes Universidades.
Notas: La tabla sólo recoge aquellas titulaciones con la denominación “criminología” o vinculadas a Institutos de Criminología.
(a) Año de la Orden Ministerial o Convenio Inter-universitario que los crea.
(b) Los datos se refieren al número total de estudiantes en todos los cursos del título
(c) Oferta de cursos presenciales y a distancia.
(d) Universidad privada
De la tabla se desprende que la expansión de la disciplina en España es notable, especialmente en los últimos años. La Criminología académica se inicia en las grandes capitales como respuesta a la preocupación urbana por las problemáticas de seguridad. La expansión de la disciplina es lenta durante las décadas de los setenta y ochenta. En veinte años solamente se crean tres nuevas titulaciones. Sin embargo, en la década de los noventa se produce una expansión sin precedentes y se crean quince planes de estudios. Ese aumento no se explica solamente por la expansión paralela del sistema universitario y la creación de nuevas universidades en ciudades más pequeñas. Más bien viene a demostrar un gran interés social por los estudios. Interés que se evidencia en el gran número de estudiantes matriculados en los nuevos centros y en la aparición de las primeras universidades privadas. Otro factor que contribuye a explicar el auge de la disciplina es la preocupación y demanda social crecientes de seguridad por parte de la sociedad española. En ese sentido, se puede decir que la creación de la carrera de Criminología aparece en un momento de gran implantación e interés por los estudios en el país.
Institucionalmente, la Criminología española conoce básicamente dos modelos de organización, aunque, en realidad, se podría hablar de un modelo único. Por un lado están los estudios que dependen directamente de una Facultad de Derecho y, por otro, los que dependen de un Instituto Universitario, que también suele estar adscrito o mantener una vinculación con ellas. Salvo alguna excepción, como es el caso del País Vasco o Salamanca, no se da el modelo de Instituto independiente. Esa vinculación se deja ver en el enfoque y contenidos de la mayoría de planes de estudio, que suelen subrayar los aspectos normativos. Esa gran conexión con el Derecho es una peculiaridad de la Criminología en España cuando se la compara con la realidad europea y, en especial, con la anglosajona.
La oferta docente depende de varios factores como los objetivos de los estudios, la disponibilidad de personal y recursos docentes, o su nivel de demanda. La falta de homologación o armonización de los estudios de Criminología a nivel nacional hace que la carga lectiva de los títulos propios varíe: Valencia exige 190 créditos; Barcelona, 184'5; Extremadura 75; País Vasco 40; o Madrid, 50.
Institucionalmente, la Criminología española conoce básicamente dos modelos de organización, aunque, en realidad, se podría hablar de un modelo único. Por un lado están los estudios que dependen directamente de una Facultad de Derecho y, por otro, los que dependen de un Instituto Universitario, que también suele estar adscrito o mantener una vinculación con ellas. Salvo alguna excepción, como es el caso del País Vasco, no se da el modelo de Instituto independiente. Esa vinculación se deja ver en el enfoque y contenidos de la mayoría de planes de estudio, que suelen subrayar los aspectos normativos. Esa fuerte conexión con el Derecho es una peculiaridad de la Criminología en España cuando se la compara con la realidad europea y, en especial, con la anglosajona.
La oferta docente depende de varios factores como los objetivos de los estudios, la disponibilidad de personal y recursos docentes, o su nivel de demanda. La falta de homologación o harmonización de los estudios de Criminología a nivel nacional hace que la carga lectiva de los títulos propios varíe: Valencia exige 190; Barcelona, 184'5; Extremadura 75, País Vasco 40; o Madrid, 50. A pesar de ello, en los últimos años, la tendencia ha sido a ampliar la carga lectiva hacia los 180 créditos estructurados en tres años. De esa manera, numerosos programas se han posicionado de cara a su reconversión en Licenciatura. El resultado es que se ha producido un proceso de harmonización, no sólo en la carga lectiva, sino también en los contenidos de los programas configurándose un modelo español de carrera criminológica.
Ese mismo proceso de armonización se produce en lo relativo a las condiciones para el acceso a los estudios. La mayoría de las titulaciones exigen el estándar habitual para el acceso a la universidad: haber superado las pruebas de selectividad. Sin embargo, en algunas titulaciones, los requisitos de entrada van más allá y se requiere una Licenciatura como es el caso de la Complutense de Madrid. Son numerosas en las que se exige una diplomatura por lo que, en la práctica, los estudios adoptan un cierto carácter de postgrado. Esas universidades suelen admitir a funcionarios del sector de la seguridad con COU lo que evidencia una vocación profesional clara de los estudios. Únicamente las Universidades de Salamanca, y Católica de San Antonio (Murcia) no exigen necesariamente haber superado la selectividad, aunque sí el COU. Todos esos datos evidencian que, a pesar de las restricciones que supone su no oficialidad, la Criminología española ha realizado un gran esfuerzo por ofrecer unos estudios con un nivel equivalente, o incluso superior, al que correspondería a un primer ciclo universitario y con una vocación claramente profesionalizadora.
En los últimos años las universidades españolas empiezan a oferta un nuevo tipo de titulaciones propias bajo la denominación de estudios en seguridad. En general, suelen ser programas que surgen como respuesta a un nuevo tipo de demanda social. Es la necesidad de ofrecer una formación específica sobre seguridad privada y, al mismo tiempo, que responden a la necesidad de llevar la Criminología hacia una visión más amplia de las cuestiones de seguridad. La mayoría de titulaciones son de postgrado, sin embargo existen ya varios ejemplos de titulaciones en seguridad de primer y segundo ciclo (ver tabla 4 ) que incorporan contenidos criminológicos junto a otros como gestión, planificación, análisis de riesgos, o tecnologías de la seguridad. Cada vez más corriente incorporar una nueva terminología en las titulaciones como estudios de la seguridad, ciencias de la seguridad, seguridad integral, o planificación y gestión de la seguridad. La Criminología española se abre poco a poco hacia nuevos paradigmas y nuevos mercados profesionales
Tabla 4
Títulos propios de primer y segundo ciclo sobre Seguridad en las Universidades Españolas
Universidad |
Centro o Facultad |
Créditos |
Títulos |
Barcelona |
Derecho |
120 |
Graduado Superior en Seguridad Pública y Privada (2º ciclo) |
Autónoma de Barcelona |
Escuela de Prevención y Seguridad Integral |
207 |
Graduado en Prevención y Seguridad Integral |
Jaume I (Castellón) |
Ciencias Jurídicas y Económicas |
180 |
Graduado en Seguridad y Ciencias Policlales |
Rey Juan Carlos (Madrid) |
Instituto Superior de Estudios de Seguridad (*) |
180 |
Experto Universitario en Seguridad |
Fuente: Las diferentes Universidades.
Notas: (*) Curso semipresencial.
Las titulaciones de postgrado ofrecen un panorama complejo. Los programas varían tanto en titulación de salida (máster, diploma, experto), número de créditos, antigüedad, requisitos de entrada, u orientación de los estudios. Resulta difícil delimitar la oferta porque existen numerosos cursos especializados en temáticas policiales, de seguridad privada, investigación privada, o cursos de especialización en temas puntuales que incorporan en mayor o menor medida conocimientos criminológicos. La tabla 5 recoge algunos cursos de máster y diploma de postgrado cuyas titulaciones hacen referencia a la Criminología o que se organizan desde los Institutos de Criminología. Analizar este tipo de oferta ayuda a entender mejor el mercado y las necesidades de formación en el área. Aparentemente, la oferta de cursos de postgrado es menor que la de títulos de primer y segundo ciclo. Existen siete diplomas de postgrado o másteres en la Universidad Autónoma de Barcelona, Barcelona, Castilla-La Mancha, País Vasco, Lérida, Tarragona, y Alcalá. Pero, en realidad, el panorama es más complejo ya que la distinción entre postgrados y grados no es tajante en el caso de la Criminología. Muchos de los cursos de primer y segundo ciclo recogidos en la tabla 2 requieren estar en posesión de un título universitario para entrar. Es decir, son postgrados, en realidad. De la misma manera, muchos de esos cursos ofrecen vías de entrada específicas para funcionarios por lo que operan, en la práctica, como masteres para profesionales. Todos estos datos vienen a demostrar que la Criminología española ha conseguido una integración entre la orientación académica y profesional. Tanto es así que, cuando se analizan los programas de los postgrado, sorprenden los paralelismos con los de grado. Todo ello denota también una cierta falta de especialización en la Criminología española. Ese papel de especialización se realiza más bien desde postgrados con otras denominaciones.
Por otra parte el auge de la seguridad privada ha provocado un nuevo fenómeno que son los estudios de postgrado orientados a formar gestores y analistas de seguridad. La tabla 6 recoge únicamente las titulaciones universitarias sobre seguridad. Administrativamente, acostumbran a ser cursos que dependen de servicios de extensión universitaria u organismos que conectan universidad y empresa. En la práctica, la vinculación institucional y de profesorado entre estos nuevos programas y los tradicionales estudios de Criminología es significativa en muchos casos. Fuera del ámbito universitario, existen más de | | | |